Algunas empresas ya se han acercado con la intención de contratar a haitianos
BAJA CALIFORNIA.- Hace unas semanas algunos haitianos comenzaron con los trámites regular su estancia en Baja California, sin embargo, poco a poco ha ido creciendo más las solicitudes presentadas en el Instituto Nacional de Migración (INM).
Juan Pérez Floriano, la titular de la Secretaría del Trabajo y Bienestar Social (STPS) dijo a Uniradio Informa que de los 4 mil haitianos que se encuentran actualmente en Baja California, al menos 2 mil de ellos se quedarán en el estado.
Por su parte la secretaría de trabajo señala que a pesar de que hace un mes varios haitianos aseguraban que no querían quedarse en el estado, ya que buscarían cualquier oportunidad para cruzar los Estados Unidos, hace dos semanas fueron más de 100 en busca de estancia.
Algunas empresas ya se han acercado con la intención de contratar a haitianos.
http://www.sandiegored.com/noticias/83730/Alrededor-de-2-mil-haitianos-se-quedarian-en-Baja-California/
Une fenêtre ouverte sur Haïti, le pays qui défie le monde et ses valeurs, anti-nation qui fait de la résistance et pousse les limites de la résilience. Nous incitons au débat conceptualisant Haïti dans une conjoncture mondiale difficile. Haïti, le défi, existe encore malgré tout : choléra, leaders incapables et malhonnêtes, territoires perdus gangstérisés . Pour bien agir il faut mieux comprendre: "Que tout ce qui s'écrit poursuive son chemin, va , va là ou le vent te pousse (Dr Jolivert)
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dimanche 26 février 2017
vendredi 23 août 2013
Haitianas y dominicanas vencen en torneo de fútbol sub-17
Escrito por Diony Sanabia
22 ago (PL) Las selecciones femeninas sub-17 de fútbol de Haití y República Dominicana viven hoy la primera jornada de descanso de un torneo clasificatorio con vistas al Mundial de 2014 en Costa Rica tras un victorioso debut. En el comienzo de ese torneo de la Confederación Norte, Centroamericana y Caribeña de la disciplina, las haitianas vapulearon 19-0 a las guyanesas, quienes nunca habían competido a este nivel.
Posteriormente y en el mismo Estadio Panamericano de la provincia de San Cristóbal, al occidente de esta capital, el conjunto local aventajó 6-0 a Granada.
Winibian Peralta, capitana de las locales, decolló al ataque al marcar cuatro goles a los minutos 12, 34, 76 y 90 del choque.
Mañana el calendario contempla los partidos Granada-Haití y Guyana-Dominicana.
Por último, el venidero 25 de agosto, medirán fuerzas guyanesas y granadinas, y serán rivales también las dominicanas y las haitianas.
De esta competencia saldrán los dos mejores elencos que se unirán a Jamaica, como anfitriona de la próxima lid, Estados Unidos, México, Canadá, El Salvador y Guatemala en la lucha por participar en el certamen universal.
La mencionada área tendrá tres representantes en la cita del orbe con la suma del país sede y los dos mejores equipos en suelo jamaicano del 30 de octubre al 9 de noviembre venidero.
22 ago (PL) Las selecciones femeninas sub-17 de fútbol de Haití y República Dominicana viven hoy la primera jornada de descanso de un torneo clasificatorio con vistas al Mundial de 2014 en Costa Rica tras un victorioso debut. En el comienzo de ese torneo de la Confederación Norte, Centroamericana y Caribeña de la disciplina, las haitianas vapulearon 19-0 a las guyanesas, quienes nunca habían competido a este nivel.
Posteriormente y en el mismo Estadio Panamericano de la provincia de San Cristóbal, al occidente de esta capital, el conjunto local aventajó 6-0 a Granada.
Winibian Peralta, capitana de las locales, decolló al ataque al marcar cuatro goles a los minutos 12, 34, 76 y 90 del choque.
Mañana el calendario contempla los partidos Granada-Haití y Guyana-Dominicana.
Por último, el venidero 25 de agosto, medirán fuerzas guyanesas y granadinas, y serán rivales también las dominicanas y las haitianas.
De esta competencia saldrán los dos mejores elencos que se unirán a Jamaica, como anfitriona de la próxima lid, Estados Unidos, México, Canadá, El Salvador y Guatemala en la lucha por participar en el certamen universal.
La mencionada área tendrá tres representantes en la cita del orbe con la suma del país sede y los dos mejores equipos en suelo jamaicano del 30 de octubre al 9 de noviembre venidero.
jeudi 21 octobre 2010
Las haitianas, carne de abusos sexuales en los campos de desplazados
Santo Domingo, Efe
Actualizado jueves 21/10/2010
Las mujeres que viven en campamentos de desplazados en Haití están indefensas ante ataques y agresiones sexuales, disponen de escasa protección policial y en muchos casos son acusadas de favorecer los abusos con su actitud, según un informe del Fondo de la ONU para la Población (UNFPA).
El documento presenta testimonios como el de Carine Exantus, una estudiante que debió instalarse en uno de los campamentos improvisados tras el terremoto que azotó en enero Puerto Príncipe y otras ciudades y causó 300.000 muertos, otros tantos heridos y 1,5 millones de damnificados.
En el campamento de Place Pigeon al que fue a parar Carine, mujeres y niñas "son víctimas de todo tipo de violencia, física, moral y psicológica", relata la joven.
"El mayor problema para las niñas jóvenes en el campamento es bañarse en público, pues al hacerlo exponen sus cuerpos a la mirada de extraños. Algunos jóvenes varones aprovechan esta situación para denigrar sus cuerpos y proferir ataques verbales con lenguaje obsceno", prosigue Carine.
Casi todas las noches "oímos gritos de mujeres o niñas cuyos esposos o compañeros las golpean y azotan violentamente. Con frecuencia son víctimas de malos tratos; a veces se ven obligadas a huir para escapar de la tortura", revela la joven haitiana.
Las denuncias no son nuevas. En mayo, un informe sobre el estado de los derechos humanos en el mundo elaborado por Amnistía Internacional puso de relieve que, en Haití, las niñas y las mujeres son el grupo más afectado por la violencia y en particular por las violaciones, que muchas veces quedan impunes.
Y en julio, organizaciones humanitarias denunciaron también que las agresiones sexuales se habían multiplicado tras el terremoto, al tiempo que reclamaron mejorar el sistema de luz eléctrica y aumentar las patrullas nocturnas.
Solas y sin protección policial
El UNFPA pone el acento en la vulnerabilidad de las mujeres haitianas y señala que muchas se encargan de los hijos, con quienes se quedan en los campamentos, sin apenas ingresos y con escasa protección policial.
Según la directora de la Organización de Solidaridad de Mujeres Haitianas (SOFA, por su sigla en creole, idioma oficial en Haití) Olga Benoit, citada en el informe de la UNFPA, las mujeres tienen que organizarse, "y así lo harán", para cubrir las necesidades de salud y alimentación.
En cuanto a la seguridad, las mujeres de los campos confían en los contingentes de policías que Bangladesh y la India aportan a la Policía de la ONU presente en el país, ya que estos grupos, "formados íntegramente por mujeres, tal vez estén en condiciones de mejorar el ámbito de seguridad".
Las mujeres entrevistadas en los campamentos señalaron que aspectos como la falta de privacidad y de retretes separados reducían sus posibilidades de evitar violaciones y otros delitos de género.
Benoit, al mismo tiempo, reclama una modificación en la actitud de los jueces, la policía y los funcionarios de Haití, pues muchos líderes comunitarios consideran, apunta el informe, que "cuando hay violación, la culpa es de la mujer".
http://www.elmundo.es/elmundo/2010/10/21/solidaridad/1287642753.html
Actualizado jueves 21/10/2010
Las mujeres que viven en campamentos de desplazados en Haití están indefensas ante ataques y agresiones sexuales, disponen de escasa protección policial y en muchos casos son acusadas de favorecer los abusos con su actitud, según un informe del Fondo de la ONU para la Población (UNFPA).
El documento presenta testimonios como el de Carine Exantus, una estudiante que debió instalarse en uno de los campamentos improvisados tras el terremoto que azotó en enero Puerto Príncipe y otras ciudades y causó 300.000 muertos, otros tantos heridos y 1,5 millones de damnificados.
En el campamento de Place Pigeon al que fue a parar Carine, mujeres y niñas "son víctimas de todo tipo de violencia, física, moral y psicológica", relata la joven.
"El mayor problema para las niñas jóvenes en el campamento es bañarse en público, pues al hacerlo exponen sus cuerpos a la mirada de extraños. Algunos jóvenes varones aprovechan esta situación para denigrar sus cuerpos y proferir ataques verbales con lenguaje obsceno", prosigue Carine.
Casi todas las noches "oímos gritos de mujeres o niñas cuyos esposos o compañeros las golpean y azotan violentamente. Con frecuencia son víctimas de malos tratos; a veces se ven obligadas a huir para escapar de la tortura", revela la joven haitiana.
Las denuncias no son nuevas. En mayo, un informe sobre el estado de los derechos humanos en el mundo elaborado por Amnistía Internacional puso de relieve que, en Haití, las niñas y las mujeres son el grupo más afectado por la violencia y en particular por las violaciones, que muchas veces quedan impunes.
Y en julio, organizaciones humanitarias denunciaron también que las agresiones sexuales se habían multiplicado tras el terremoto, al tiempo que reclamaron mejorar el sistema de luz eléctrica y aumentar las patrullas nocturnas.
Solas y sin protección policial
El UNFPA pone el acento en la vulnerabilidad de las mujeres haitianas y señala que muchas se encargan de los hijos, con quienes se quedan en los campamentos, sin apenas ingresos y con escasa protección policial.
Según la directora de la Organización de Solidaridad de Mujeres Haitianas (SOFA, por su sigla en creole, idioma oficial en Haití) Olga Benoit, citada en el informe de la UNFPA, las mujeres tienen que organizarse, "y así lo harán", para cubrir las necesidades de salud y alimentación.
En cuanto a la seguridad, las mujeres de los campos confían en los contingentes de policías que Bangladesh y la India aportan a la Policía de la ONU presente en el país, ya que estos grupos, "formados íntegramente por mujeres, tal vez estén en condiciones de mejorar el ámbito de seguridad".
Las mujeres entrevistadas en los campamentos señalaron que aspectos como la falta de privacidad y de retretes separados reducían sus posibilidades de evitar violaciones y otros delitos de género.
Benoit, al mismo tiempo, reclama una modificación en la actitud de los jueces, la policía y los funcionarios de Haití, pues muchos líderes comunitarios consideran, apunta el informe, que "cuando hay violación, la culpa es de la mujer".
http://www.elmundo.es/elmundo/2010/10/21/solidaridad/1287642753.html
Y después del desastre, ¿qué?
Informe del Fondo de Población de Naciones Unidas
Un informe analiza la situación de mujeres tras desastres naturales y guerras
Ellas son las grandes víctimas, pero también motores de la recuperación
Isabel Espiño, Madrid
Actualizado jueves 21/10/2010
"En el campamento están alojadas numerosas mujeres y niñas. Son víctimas de todo tipo de violencia, física, moral y psicológica. El mayor problema de las niñas jóvenes en el campamento es bañarse en público. Algunos jóvenes aprovechan esta situación para denigrar sus cuerpos". Así describía Carine Exantus, una estudiante haitiana, la vida en el campamento Place Pigeon, en Puerto Príncipe, semanas después del terremoto del pasado enero. Una vez más, las mujeres son las grandes víctimas del desastre, sea una catástrofe natural o un conflicto armado.
El informe Estado de la Población Mundial 2010, realizado por el Fondo de Población de Naciones Unidas, analiza la situación través de entrevistas a víctimas de conflictos y desastres en Bosnia y Herzegovina, Haití, Jordania, Liberia, el territorio palestino ocupado, Timor Oriental y Uganda.
La publicación del informe coincide con el décimo aniversario de la resolución 1325, la primera que abordó los efectos de los conflictos armados sobre las mujeres. Entonces, estaban todavía muy presentes las atrocidades cometidas contra mujeres durante los años 90 en los Balcanes y Ruanda. "La guerra y los desastres no causan la violencia por motivos de género, pero la exacerban", expone el documento.
En Bosnia y Herzegovina, todavía no se sabe a ciencia cierta cuántas mujeres fueron víctimas de abusos sexuales durante la guerra. "Siguen subsistiendo sumidas en la vergüenza y el temor, destruidas psicológicamente y privadas desde hace mucho tiempo de la dignidad y las reparaciones que merecen", explica el informe. Muchas de las bosnias y croatas que dieron su testimonio en el documento prefirieron no dar sus nombres.
Pero el informe también deja patente una cosa: las mujeres no sólo son víctimas, sino motores de la recuperación y resolución de conflictos. Bakira Hasečić y Enisa Salčinović dan buena fe. Víctimas de abusos en durante el conflicto bosnio, hoy en día presiden las asociaciones Mujeres Víctimas de la Guerra y Sobrevivientes de la Tortura en Campos de Concentración, respectivamente.
Reconstruyendo
El informe subraya la importancia de que la propia comunidad para la recuperación. "Numerosas mujeres y jóvenes han superado obstáculos aparentemente inexpugnables y han comenzado a reconstruir sus vidas y a sentar las bases de la paz y la renovación de sus sociedades", expone.
Florence Achan es un ejemplo de ello. Esta ugandesa, de 35 años, se vio desplazada por el Ejército de Resistencia del Señor -que durante dos décadas sembró el terror en el norte del pais- y, cuando en 2004, volvió a su poblado, su marido tenía una nueva relación. "Decidió enfrentar este revés trabajando. Aprendió acerca de préstamos, semillas y técnicas de planificación. Persuadió a su esposo de que se asociara con ella para emprender una explotación agrícola", relata el informe.
"Los jóvenes son la columna vertebral de la recuperación posterior al conflicto y de los procesos de consolidación de la paz en Uganda septentrional, de modo que es preciso tenerlos en cuenta en todo programa de reconstrucción posterior al conflicto", dice una publicación de una ONG ugandesa sobre la recuperación del país.
Oportunidad para el cambio
En el norte del país, Gulu -la ciudad que fue escenario de las atrocidades del ejército de Joseph Kony, que secuestró a miles de niños- se ha convertido actualmente en sede de numerosas organizaciones no gubernamentales. Ya no sólo se dedican a la recuperación, sino al futuro.
Así, la Fundación para la Franqueza ha creado en Gulu un centro de la juventud que atiende cada semana a más de un millar de jóvenes. Ofrece pruebas diagnósticas del virus del sida, tratamiento de enfermedades de transmisión sexual o asesoramiento sobre planificación familiar. "Estamos disipando ideas erróneas, por ejemplo, que es posible eliminar el VIH con lavajes de Coca Cola", dice la directora del centro.
Según Nata Duvvury, una de las autoras del informe y codirectora del Programa Mundial de Estudios sobre la Mujer en la Universidad Nacional de Irlanda, "la recuperación y la reconstrucción en situaciones posteriores a desastres y a conflictos ofrecen posibilidades no sólo de reconstrucción, sino también de transformación",
A menudo, en plena crisis, "las mujeres asumen responsabilidades que están fuera de sus papeles tradicionales", añade. Por eso, "es preciso que los gobiernos aprovechen las oportunidades surgidas durante la recuperación (...), a fin de acrecentar las posibilidades de que los países sean no sólo reconstruidos, sino también reestructurados y renovados, con mujeres y hombres en un plano de igualdad", advierte el informe.
http://www.elmundo.es/elmundo/2010/10/19/solidaridad/1287514076.html
Un informe analiza la situación de mujeres tras desastres naturales y guerras
Ellas son las grandes víctimas, pero también motores de la recuperación
Isabel Espiño, Madrid
Actualizado jueves 21/10/2010
"En el campamento están alojadas numerosas mujeres y niñas. Son víctimas de todo tipo de violencia, física, moral y psicológica. El mayor problema de las niñas jóvenes en el campamento es bañarse en público. Algunos jóvenes aprovechan esta situación para denigrar sus cuerpos". Así describía Carine Exantus, una estudiante haitiana, la vida en el campamento Place Pigeon, en Puerto Príncipe, semanas después del terremoto del pasado enero. Una vez más, las mujeres son las grandes víctimas del desastre, sea una catástrofe natural o un conflicto armado.
El informe Estado de la Población Mundial 2010, realizado por el Fondo de Población de Naciones Unidas, analiza la situación través de entrevistas a víctimas de conflictos y desastres en Bosnia y Herzegovina, Haití, Jordania, Liberia, el territorio palestino ocupado, Timor Oriental y Uganda.
La publicación del informe coincide con el décimo aniversario de la resolución 1325, la primera que abordó los efectos de los conflictos armados sobre las mujeres. Entonces, estaban todavía muy presentes las atrocidades cometidas contra mujeres durante los años 90 en los Balcanes y Ruanda. "La guerra y los desastres no causan la violencia por motivos de género, pero la exacerban", expone el documento.
En Bosnia y Herzegovina, todavía no se sabe a ciencia cierta cuántas mujeres fueron víctimas de abusos sexuales durante la guerra. "Siguen subsistiendo sumidas en la vergüenza y el temor, destruidas psicológicamente y privadas desde hace mucho tiempo de la dignidad y las reparaciones que merecen", explica el informe. Muchas de las bosnias y croatas que dieron su testimonio en el documento prefirieron no dar sus nombres.
Pero el informe también deja patente una cosa: las mujeres no sólo son víctimas, sino motores de la recuperación y resolución de conflictos. Bakira Hasečić y Enisa Salčinović dan buena fe. Víctimas de abusos en durante el conflicto bosnio, hoy en día presiden las asociaciones Mujeres Víctimas de la Guerra y Sobrevivientes de la Tortura en Campos de Concentración, respectivamente.
Reconstruyendo
El informe subraya la importancia de que la propia comunidad para la recuperación. "Numerosas mujeres y jóvenes han superado obstáculos aparentemente inexpugnables y han comenzado a reconstruir sus vidas y a sentar las bases de la paz y la renovación de sus sociedades", expone.
Florence Achan es un ejemplo de ello. Esta ugandesa, de 35 años, se vio desplazada por el Ejército de Resistencia del Señor -que durante dos décadas sembró el terror en el norte del pais- y, cuando en 2004, volvió a su poblado, su marido tenía una nueva relación. "Decidió enfrentar este revés trabajando. Aprendió acerca de préstamos, semillas y técnicas de planificación. Persuadió a su esposo de que se asociara con ella para emprender una explotación agrícola", relata el informe.
"Los jóvenes son la columna vertebral de la recuperación posterior al conflicto y de los procesos de consolidación de la paz en Uganda septentrional, de modo que es preciso tenerlos en cuenta en todo programa de reconstrucción posterior al conflicto", dice una publicación de una ONG ugandesa sobre la recuperación del país.
Oportunidad para el cambio
En el norte del país, Gulu -la ciudad que fue escenario de las atrocidades del ejército de Joseph Kony, que secuestró a miles de niños- se ha convertido actualmente en sede de numerosas organizaciones no gubernamentales. Ya no sólo se dedican a la recuperación, sino al futuro.
Así, la Fundación para la Franqueza ha creado en Gulu un centro de la juventud que atiende cada semana a más de un millar de jóvenes. Ofrece pruebas diagnósticas del virus del sida, tratamiento de enfermedades de transmisión sexual o asesoramiento sobre planificación familiar. "Estamos disipando ideas erróneas, por ejemplo, que es posible eliminar el VIH con lavajes de Coca Cola", dice la directora del centro.
Según Nata Duvvury, una de las autoras del informe y codirectora del Programa Mundial de Estudios sobre la Mujer en la Universidad Nacional de Irlanda, "la recuperación y la reconstrucción en situaciones posteriores a desastres y a conflictos ofrecen posibilidades no sólo de reconstrucción, sino también de transformación",
A menudo, en plena crisis, "las mujeres asumen responsabilidades que están fuera de sus papeles tradicionales", añade. Por eso, "es preciso que los gobiernos aprovechen las oportunidades surgidas durante la recuperación (...), a fin de acrecentar las posibilidades de que los países sean no sólo reconstruidos, sino también reestructurados y renovados, con mujeres y hombres en un plano de igualdad", advierte el informe.
http://www.elmundo.es/elmundo/2010/10/19/solidaridad/1287514076.html
América Latina y el Caribe sigue siendo la región con mayor desigualdad del mundo
Informe del PNUD sobre Desarrollo Humano
Le siguen Costa Rica, Venezuela y Argentina
Bolivia, Haití y Brasil son los más desiguales del mundo
Diez de los 15 países más desiguales del mundo se encuentran en la región
Ana Artigas, Uruguay
Actualizado martes 19/10/2010
América Latina y el Caribe es la región más desigual del mundo en materia de distribución de la riqueza y Uruguay puede consolarse con ser el más igualitario de esta parte del mundo. Esa es una de las conclusiones que se extrae del Informe Regional sobre Desarrollo Humano 2010 elaborado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), presentado este martes en la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de la República en Montevideo.
Aunque la región ha reducido significativamente la pobreza, se lee en el informe, no ha ocurrido lo mismo con la desigualdad, cuyos "altos niveles han sido relativamente inmunes" a las políticas aplicadas en los últimos 20 años, ya sea por gobiernos conservadores, predominantes en los años 90, como de izquierda o centroizquierda, mayoritarios en la primera década de este siglo.
Tres rasgos caracterizan la desigualdad en América Latina y el Caribe (ALC): "es alta, es persistente y se reproduce en un contexto de baja movilidad socioeconómica. Si bien es cierto que a comienzos del siglo XXI se observó en doce países una reducción de la desigualdad (medida por el ingreso), los tres rasgos mencionados (...) han trascendido muy diferentes regímenes políticos".
Países con menos desigualdad
El coeficiente de Gini, que mide la desigualdad a partir del ingreso de los hogares (cuanto más bajo el coeficiente mejor es la distribución), indica que Uruguay es el país de ALC con mejor distribución del ingreso de la región. Tiene un coeficiente de 44,7, y le siguen Costa Rica, Venezuela y Argentina.
Bolivia (59,3), Haití (59,2) y Brasil (55,2) son los más desiguales de la región y, por ende, del mundo. Sin embargo, en comparación con otras regiones del planeta, Uruguay no tiene demasiado de qué ufanarse: la desigualdad es similar a la de China (coeficiente de Gini 45), mucho mayor que la de Dinamarca (27) e incluso superior a la de Portugal (41) y Estados Unidos (40), que son los países desarrollados con mayor desigualdad.
La desigualdad de ingresos en ALC es un 65% más alta que en los países ricos, pero también 36% superior a la de los países de Asia oriental y 18% mayor que la de los del África subsahariana. Diez de los 15 países más desiguales del mundo se encuentran en América Latina y el Caribe.
Según el informe, "el tamaño de la clase media importa por el papel de este segmento como motor del crecimiento económico, al fortalecer el mercado interno y porque la existencia de una clase media sólida se correlaciona con mayor cohesión social y menor conflictividad". Pues bien, en ese sentido "apenas poco más de un tercio de la población total" pertenece a ese segmento en la región, con la notable excepción de Uruguay, donde el 40% de la población formaba parte de ella.
A pesar de la reducción de la pobreza que tuvo lugar en la región en los últimos 40 años, no ha ocurrido lo mismo con la desigualdad. El coeficiente de Gini para toda ALC empeoró entre 1970 y 2000: pasó de 48,4 a 50,5, mientras que en los países de la OCDE y en los asiáticos prácticamente no se modificó en el mismo período.
Las mujeres
El informe del PNUD también destaca otras desigualdades al margen de la que se mide por los ingresos, entre ellas la de género. "Según el índice de potenciación de género (IPG), que mide el grado de participación de las mujeres en las decisiones políticas, su acceso a oportunidades profesionales, su participación en las decisiones sobre los recursos económicos, la desigualdad es aún mayor", asegura el documento. Con excepción de Trinidad y Tobago, el resto de los países mostró niveles muy bajos de igualdad entre géneros, subraya el organismo de la ONU.
En todos los países que disponen de información comparable en este ámbito, la proporción de mujeres que se desempeñan en la economía informal es mayor que la de hombres, lo cual implica que más mujeres que hombres carecen de acceso a prestaciones sociales en su empleo y están expuestas a condiciones de mayor vulnerabilidad. La diferencia entre las mujeres y los hombres que están en la informalidad varía entre el 0,2% de Argentina y el 10,3% en Uruguay, el 14% en Bolivia y el 16% en Perú. Venezuela es el único país de la región donde hay más hombres que mujeres en la informalidad.
En lo que respecta a las desigualdades asociadas al origen racial y étnico, el panorama tampoco es alentador. Con excepción de Costa Rica y Haití, en el resto de los países latinoamericanos, la pobreza es muy superior entre la población indígena y afrodescendiente que entre la población blanca. En Panamá, por ejemplo, sólo el 9,3% de los descendientes de europeos son pobres, pero el 54,7% de los indígenas y negros lo son. En Ecuador esos porcentajes son de 29 y 61% respectivamente.
http://www.elmundo.es/america/2010/10/19/noticias/1287504713.html
Le siguen Costa Rica, Venezuela y Argentina
Bolivia, Haití y Brasil son los más desiguales del mundo
Diez de los 15 países más desiguales del mundo se encuentran en la región
Ana Artigas, Uruguay
Actualizado martes 19/10/2010
América Latina y el Caribe es la región más desigual del mundo en materia de distribución de la riqueza y Uruguay puede consolarse con ser el más igualitario de esta parte del mundo. Esa es una de las conclusiones que se extrae del Informe Regional sobre Desarrollo Humano 2010 elaborado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), presentado este martes en la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de la República en Montevideo.
Aunque la región ha reducido significativamente la pobreza, se lee en el informe, no ha ocurrido lo mismo con la desigualdad, cuyos "altos niveles han sido relativamente inmunes" a las políticas aplicadas en los últimos 20 años, ya sea por gobiernos conservadores, predominantes en los años 90, como de izquierda o centroizquierda, mayoritarios en la primera década de este siglo.
Tres rasgos caracterizan la desigualdad en América Latina y el Caribe (ALC): "es alta, es persistente y se reproduce en un contexto de baja movilidad socioeconómica. Si bien es cierto que a comienzos del siglo XXI se observó en doce países una reducción de la desigualdad (medida por el ingreso), los tres rasgos mencionados (...) han trascendido muy diferentes regímenes políticos".
Países con menos desigualdad
El coeficiente de Gini, que mide la desigualdad a partir del ingreso de los hogares (cuanto más bajo el coeficiente mejor es la distribución), indica que Uruguay es el país de ALC con mejor distribución del ingreso de la región. Tiene un coeficiente de 44,7, y le siguen Costa Rica, Venezuela y Argentina.
Bolivia (59,3), Haití (59,2) y Brasil (55,2) son los más desiguales de la región y, por ende, del mundo. Sin embargo, en comparación con otras regiones del planeta, Uruguay no tiene demasiado de qué ufanarse: la desigualdad es similar a la de China (coeficiente de Gini 45), mucho mayor que la de Dinamarca (27) e incluso superior a la de Portugal (41) y Estados Unidos (40), que son los países desarrollados con mayor desigualdad.
La desigualdad de ingresos en ALC es un 65% más alta que en los países ricos, pero también 36% superior a la de los países de Asia oriental y 18% mayor que la de los del África subsahariana. Diez de los 15 países más desiguales del mundo se encuentran en América Latina y el Caribe.
Según el informe, "el tamaño de la clase media importa por el papel de este segmento como motor del crecimiento económico, al fortalecer el mercado interno y porque la existencia de una clase media sólida se correlaciona con mayor cohesión social y menor conflictividad". Pues bien, en ese sentido "apenas poco más de un tercio de la población total" pertenece a ese segmento en la región, con la notable excepción de Uruguay, donde el 40% de la población formaba parte de ella.
A pesar de la reducción de la pobreza que tuvo lugar en la región en los últimos 40 años, no ha ocurrido lo mismo con la desigualdad. El coeficiente de Gini para toda ALC empeoró entre 1970 y 2000: pasó de 48,4 a 50,5, mientras que en los países de la OCDE y en los asiáticos prácticamente no se modificó en el mismo período.
Las mujeres
El informe del PNUD también destaca otras desigualdades al margen de la que se mide por los ingresos, entre ellas la de género. "Según el índice de potenciación de género (IPG), que mide el grado de participación de las mujeres en las decisiones políticas, su acceso a oportunidades profesionales, su participación en las decisiones sobre los recursos económicos, la desigualdad es aún mayor", asegura el documento. Con excepción de Trinidad y Tobago, el resto de los países mostró niveles muy bajos de igualdad entre géneros, subraya el organismo de la ONU.
En todos los países que disponen de información comparable en este ámbito, la proporción de mujeres que se desempeñan en la economía informal es mayor que la de hombres, lo cual implica que más mujeres que hombres carecen de acceso a prestaciones sociales en su empleo y están expuestas a condiciones de mayor vulnerabilidad. La diferencia entre las mujeres y los hombres que están en la informalidad varía entre el 0,2% de Argentina y el 10,3% en Uruguay, el 14% en Bolivia y el 16% en Perú. Venezuela es el único país de la región donde hay más hombres que mujeres en la informalidad.
En lo que respecta a las desigualdades asociadas al origen racial y étnico, el panorama tampoco es alentador. Con excepción de Costa Rica y Haití, en el resto de los países latinoamericanos, la pobreza es muy superior entre la población indígena y afrodescendiente que entre la población blanca. En Panamá, por ejemplo, sólo el 9,3% de los descendientes de europeos son pobres, pero el 54,7% de los indígenas y negros lo son. En Ecuador esos porcentajes son de 29 y 61% respectivamente.
http://www.elmundo.es/america/2010/10/19/noticias/1287504713.html
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